Mis 5 sitcoms favoritas (sin orden de relevancia…)

Roseanne (1988-1997) ABC. 9 Temporadas

Una de las primeras series en retratar una familia de clase media americana. Y una de las primeras en incorporar el drama. Y lo hace sin estridencias, como algo natural. Una maravillosa disección de las pequeñas tragedias y los pequeños logros que suceden en cualquier núcleo familiar. Lástima que las últimas temporadas fueran fagocitadas por  el ego de la protagonista Roseanne barr y la serie terminara en un psicodélico y vergonzante final.

Seinfeld (1990-1998) NBC. 9 Temporadas

Con personajes icónicos (Constanza, Elaine, Kramer, el propio Seinfeld), escenas que aun se recuerdan por toda la red (probad a buscar “sopa nazi” en google) o capaz de hacer subir vertiginosamente las ventas del caramelo Pez  por ser protagonista de uno de los episodios rompió los moldes de la comedia en la televisión. Y lo hace sobre lo cotidiano, sobre lo absurdo del comportamiento humano, sobre nosotros mismos. 

Louie (2010- ) FX. 2 Temporadas

La última en llegar y aun en antena. Heredera de Seinfeld y Curb your enthusiasm (serie que continúa la anterior, protagonizada por Larry David co-guionista y productor de Seinfeld y más irreverente y de idéntica calidad) da una vuelta de tuerca y hace que reflexionemos sobre la miseria humana partiendo de la propia comedia. Porque cuando Louie (otro cómico que se gana la vida haciendo monólogos) se baja del escenario nos muestra el lado cruel y oscuro de la realidad. Sus miserias, su lucha por seguir adelante, su humanidad.

Frasier (1993-2004) 11 Temporadas

Para mí la TSNR (tensión sexual no resuelta) mejor llevada de la televisión. Desde el primer capítulo sabemos que Nails se enamora perdidamente de Daphne, pero no será hasta mucho más adelante (en la sexta o séptima temporada no recuerdo bien) no se culminará su amor. Y todo sucede de la forma más sutil y progresiva posible. Con uno de los personajes más divertidos y especiales de la historia televisiva sin aparecer en pantalla ni una sola vez: Marice, la esposa de Nails.

El mejor spin-off de la televisión.

 

The Simpsons (1989- ) 24 Temporadas

Porque sí. Porque es “la serie”. Recién cumplidos los 500 episodios poco se puede decir que no se haya dicho ya. Se podría decir que es el símbolo de toda una generación, casi de toda una época. Hoy no se puede decir que eres realmente importante hasta que no salgas en Los Simpsons. Profunda, irreverente, cómica, referencial

Maestra.

 

Claves de la sitcom americana

Hoy voy a hablar sobre lo que caracteriza a toda sitcom americanas.

1. Duración

Cada capítulo está comprendido entre los 21-22 y los 28-30 minutos, aunque son mayoría las de menor duración. Eso sí, sea cual su duración todos los capítulos tendrán la misma (excepto los especiales de navidad o Hallowen en ocasiones).

2. Escasos escenarios

Las sitcom se sustentan sobre dos-tres escenarios alrededor de los cuales gira toda la acción. Por ejemplo en “Friends” los distintos arcos argumentales se sitúan entre la casa de Mónica, la casa de Chandler y Joey y el “Central Perk”. Esto no quiere decir que existan múltiples escenarios a lo largo de la serie, sin embargo estos son puntuales, solo aparecen para situar una determinada historia. No ocurre así con los escenarios fijos que cumplen la función de situar al espectador y tomarlos como referencia, como un lugar conocido que siempre asociarás a la serie.

Chandler, Ross y Joey en el Central Perk

3. Personajes planos

La sitcom debe ser un mundo aislado y perfecto y como tal su personajes también deben ser, en cierta forma, aislados y perfectos. Dicho de otro modo, los personajes no evolucionan a lo largo de toda la serie. Seguirán siendo los mismos tanto en el primer capítulo como en el 64. Por supuesto les pasan miles de cosas pero en esencia no cambian puesto que están anclados a esos escenarios fijos de los que no pueden escapar.

4. Estructura narrativa 

Al igual que cada serie tiene idéntica duración, también tienen idéntica estructura narrativa en cada episodio. Lo habitual es que se desarrollen dos arcos argumentales, dos historias en la que una lleva el peso del episodio y otra secundaria que actúa como vía de escape y que normalmente es la más cómica. También pueden desarrollarse tres, o solo una. Las variaciones son innumerables, pero siempre se procurará seguir el mismo esquema para que, una vez más, el espectador la reconozca, sin sorpresas. Una de las más rígidas y evidentes que recuerdo es la de la serie “Padres forzosos“, que se repetía como un calco.

5. Tensión sexual no resuelta

Hago un punto más con este recurso narrativo, el más utilizado a lo largo de la historia, no solo de las sitcom, sino del cine y la televisión y es el que hace que avance y perduren la gran mayoría de series y películas. Consiste, brevemente, en el chic@ quiere a chic@ pero uno de ellos no le corresponde. Así, siempre existirá ese transfondo amoroso, esa “tensión sexual” entre dos de los protagonistas. Para muchos guionistas (y para todos los productores…) es un recurso imprescindible para el éxito de la serie. Aunque también hay que tener cuidado pues si se abusa de él puede volverse en tu contra y el espectador se canse de esa tensión sin que suceda nada entre ellos dos. Pero si se lleva con maestría puede ser el motor que lleve al éxito de la serie.

Claro que no todas las sitcom cumplen con estos cinco puntos, pero al menos todas sí comparten con alguno o algunos de ellos. Y, como no, están las que rompen con las convecciones y  sobresalen de la media. Pero de eso hablaré otro día.